En la tradicional rotación
anual de cofradías para protagonizar el cartel anunciador
de la Semana Santa de Chinchilla, este año es el turno
de la Cofradía de Ntra. Sra. de las Angustias y, en concreto,
de una de sus dos imágenes titulares: Santa María
Magdalena.
El cartel
de este año, siguiendo la linea argumental de los últimos
años, trata de conjugar la figura pasional de cada año,
María Magdalena en este caso, con la monumentalidad de
Chinchilla –uno de las principales valores y características
de nuestra Semana Santa es el trayecto único y medieval
por donde discurren sus procesiones- este año representada
por la fachada lateral del Ayuntamiento de Chinchilla, de estilo
renacentista, siglo XVI, y donde fundamentalmente he utilizado
una de sus ventanas; en concreto la del friso con esta inscripción:
“Rei Chinchilla mando / hazer esta obra”.
María
Magdalena es, sin duda, una de las figuras más desconocidas,
polémicas y controvertidas de todas las que participan
en la Pasión de Cristo: prostituta, cortesana, noble, víctima,
oportunista, pecadora, testigo, seguidora,…,
Tradicionalmente
una ventana sirve como escaparate, como observatorio, mirada o
descubrimiento; en esta ocasión, y por ese carácter
controvertido de la Magdalena, los cristales de la ventana de
la fachada del Ayuntamiento ven reflejados la vida pasional de
María Magdalena por las calles de Chinchilla; es el reencuentro
de la Magdalena con sus propias vivencias y con su propia historia
a través de su paso por las distintas calles y plazas de
la Ciudad, acompañando a Jesús a lo largo de su
camino pasional.
El tipo
de letra del cartel, así como su colorido y la composición,
tratan de estar acordes con el estilo renacentista propio del
Ayuntamiento de Chinchilla.
Joaquín Gabriel Garcia
Autor del cartel de la Semana Santa de Chinchilla 2.006
El cartel
no va firmado: ¿qué importancia tiene este detalle?;
no es significativo: los protagonistas son María Magdalena,
por un lado, y el espectador en busca de una sacudida en su ánimo
(apatía, indiferencia, entusiasmo, recordatorio, emoción,
…); aún así, el autor en un ejercicio de autocomplacencia
se ve reflejado en la copa que la Magdalena porta en su mano izquierda.