Manuel no tomó como
referente aquel malogrado conjunto
que esculpiera el maestro Salcillo,
ni siquiera recibió directrices
de la Cofradía Chinchillana,
con la que contacto a través
de Internet, que le dejó libertad
absoluta.
El paso compuesto por el conjunto
de tres imágenes, muestra la
dura imagen de Cristo recibiendo los
latigazos de un sayón en presencia
de un soldado de las centurias romanas.
El conjunto, de aproximadamente 180
kilos de peso, tuvo ocupado al joven
artista desde el mes de agosto de
2004, hasta marzo de 2005. La escena
viene a restituir las primigenias
de una hermandad que remonta su origen
al siglo XVII, y que el fuego devoró
en los trágicos acontecimientos
de 1.936. Sus figuras no sobrepasan
1,50 metros de altura, que se ajustan
con precisión a las características
de la Semana de Pasión de Chinchilla.
La imagen de Jesús consiste
en la figura de Cristo atado a la
columna:
•
Realizada en madera de cedro real
de 1,50 metros y la columna llega
a la altura de la cintura de la imagen,
la cual esta terminada al óleo
(policromada al óleo), llama
la atención de cofrades y feligreses
de nuestro pueblo manchego el rostro
más resignado que dolorido
de su Cristo de la Sangre y la desencarnada
espalda del cristo a resultas de los
latigazos recibidos. A más
de uno se le ha puesto el vello de
punta al contemplarla.
•
La imagen del sayón y la del
centurión romano realizadas
en madera de cedro, al igual que la
imagen de Cristo. Estás representan
la expresión de locura del
sayón, y la indolencia con
que el soldado asiste a la escena,
interpretando así el momento
de los Azotes en la Pasión
de Cristo.
La imagen actualmente se encuentra
en la Iglesia Arciprestal “Sta.
Mª del Salvador”, dentro
de la Capilla del Bautismo, pero se
trasladará próximamente
a la Capilla de San Antón. |