Esto
es, lo que literalmente se puede leer
en la piedra que se ha colocado en el
monumento ubicado en el antiguo pilar
salobre de la calle Arenal.
De
todos es sabido que ésta fuente
de agua salada, llevaba fuera de servicio
muchos años y el Ayuntamiento,
después de haberle solicitado
un sitio adecuado para este fin, acordó
cedernos este lugar; concesión
que le agradecemos la Junta de Cofradías.
En
este caso, la persona no puede ser más
importante, CRISTO, y el suceso tampoco,
su Pasión, Muerte y Resurrección.
Alguién se preguntará.....
¿Por qué dos nazarenos
en lo alto del monumento? Entonces llegaremos
a la siguiente conclusión: cuando
los cristianos queremos, en Semana Santa,
llevar a la calle nuestra fe, representamos
la Pasión, Muerte y Resurrección
de Cristo procesionando, y es en estas
procesiones y durante las mismas, en
las que -teóricamente- cada uno
de nosotros se convierte en penitente
o lo que es lo mismo, en nazareno. Es
por esto, lo de los dos nazarenos en
lo alto de la base metálica que
simula la parte superior de un tambor,
y que junto con los demás elementos
que la componen, pasan a cumplir, no
solo una función decorativa,
sino también funcional, puesto
que al mirarle, nos debe recordar muchas
cosas, entre otras, la pasión
de un pueblo por sus raíces semanasanteras,
y también la pasión de
un hombre -Jesucristo- por todos nosotros.
Después
de bastante tiempo con esta idea en
mente y de barajar otros proyectos,
el Pleno de la Junta de Cofradías
acordó llevar acabo esta última
idea en acuerdo tomado el día
1 de Junio de 2003, como quedó
reflejado en el Libro de Actas con el
número 33.
Según
el diccionario, la palabra monumento
-entre otras- hace la siguiente definición:
obra hecha o erigida en recuerdo de
una persona o suceso importante.
Entonces, que menos, que no olvidarnos
de transmitir a nuestros hijos y nietos,
esta cultura que nuestros seres más
queridos y desaparecidos ya, se preocuparon
de no olvidar para nosotros.
Junta
de Cofradías.
-Ver
discurso del Párroco en la Inauguración-