• Lo realizó
Pedro Vergara Pastor, nacido
en Chinchilla en 1.954;
pintor y director desde
el año 1991 de la
Escuela de Dibujo y Pintura
de Arroyomolinos (Madrid)
donde instruye habitualmente
a más de doscientos
alumnos. Múltiples
exposiciones locales, provinciales,
nacionales e internacionales
(fundamentalmente en EEUU
– Galería Gala,
de Chicago-)
•
El acto se desarrolló
en el Teatro-Auditorio Municipal
de Chinchilla, con la presencia
de las primeras autoridades
locales, todos los miembros
de la Junta de Cofradías
y numerosísimo público
que llenaba el auditorio.
•
Además del presentador
del cartel, intervinieron:
-
Diego Gómez García:
Presidente de la Junta de
Cofradías
- Angeles Rodríguez
García: Saetera
- La Cofradía de
Ntra. Sra. de la Soledad,
que presentó un audiovisual
conmemorativo del 50 aniversario
de su Refundación.
- La Banda de Cornetas y
Tambores de la Junta de
Cofradías de Chinchilla
que interpretó: “Del
Rey”, “El Pregón”
y “La Virgen”.
•
El autor del cartel es Joaquín
Gabriel García, vocal
adjunto a la Presidencia
de la Junta de Cofradías
de Chinchilla.
Algunos aspectos de la presentación
del cartel que realizó
Pedro Vergara Pastor:
“
La Soledad es el elemento
central del cartel de este
año de la Semana
Santa de Chinchilla.
Siempre
detrás del Cristo
Yacente, su figura enlutada
transmite un respeto y un
fervor extraordinarios.
Con la mirada elevada a
la alturas buscando consuelo
o compañía
del único que puede
dárselos, llora su
pena seguida de un nutrido
grupo de “Manolas”,
enlutadas como ella tratando
de darle consuelo sin conseguirlo,
porque para ese dolor no
existe consuelo.
La
Semana Santa de Chinchilla
no necesita del renombre
de Salzillos y Benlliures
para calar hondo en el corazón
de todo aquél que
venga a verla, porque cuenta
con algo que es difícil
tener: es el marco que encierra
el recorrido de sus procesiones,
sus calles estrechas y empinadas,
sus edificios plagados de
blasones y la historia que
rezuma cada uno de sus rincones.
En
esta ocasión, Joaquín
Gabriel García que
es el artista que diseña
el cartel, muy acertadamente
ha elegido dos edificios
de los más representivos
de nuestra ciudad: El palacio
de los Núñez-Cortes
de la calle Obra Pía
y la torre de la Iglesia
Parroquial de Santa María
del Salvador (el edificio
más emblemático
de la ciudad). Con estos
ingredientes, Joaquín
Gabriel ha cocinado este
año, como ha hecho
en los últimos quince,
este rico plato.
Composición
más que acertada
de carácter más
clásico que en otras
ocasiones, con un fuerte
acento piramidal en sus
lineas compositivas que
refuerza la espiritualidad
de la imagen de Nuestra
Señora, y que lleva
fácilmente el interés
del espectador hasta las
manos y el rostro de la
Virgen, permitiendo recrearnos
en sus rasgos de bondad
para terminar sumergiéndonos
en lsa desesperación
de sus ojos y buscar salida
irremediablemente, en la
misma dirección de
la mirada, hacia ese cielo
especial, que como no podía
ser de otra manera es azul,
es más azul.
Así
mismo es acertada la paleta
de color que se ha elegido
para este cartel. Es como
si hubiese tenido que recoger
el artista los ingredientes
que ha utilizado, del mismo
paisaje donde transcurre
la escena.